Meditación con Japa

Con frecuencia en mis clases de yoga los estudiantes me han preguntado que es el collar que algunas veces uso en mi cuello y para que sirve. Este collar se llama Japa Mala. Japa” significa murmurar o rezar en voz baja y “Mala” significa guirnalda.
El Japa Mala está formado por 108 cuentas redondas que se unen a través de un hilo y que unidas una al lado de la otra forman una guirnalda redonda. El hilo, a su vez, representa el sentido de la continuidad. Tiene además una cuenta extra llamada meru que representa la Divinidad o Gurú que marca el final de la vuelta que está representada por un penacho de varios hilos que cuelgan de ella para diferenciarla del resto.
El objetivo de utilizar un Japa Mala para meditar es enfocar la mente en un objeto fijo. La intención es que la mente no se distraiga con los pensamientos.
¿Por qué son 108 cuentas?
El número 108 es considerado en la filosofía del yoga como un número completo, incluso sagrado. Está presente en distintas tradiciones como el hinduismo, el budismo y el yoga, no tanto por una única razón, sino por la riqueza simbólica que ha ido adquiriendo a lo largo del tiempo.
En la cultura védica, algunos matemáticos ven el 108 como una representación de la totalidad. Se dice que este número conecta el sol, la luna y la tierra, ya que la distancia promedio del Sol y la Luna a la Tierra es aproximadamente 108 veces sus respectivos diámetros. Más allá de la exactitud matemática, esta relación se entiende como una forma de expresar la conexión entre el ser humano y el cosmos.
También, según la tradición yóguica, existen 108 pīṭhas (lugares sagrados) a lo largo de la India, así como 108 Upaniṣads y 108 puntos marma en el cuerpo, considerados puntos energéticos o de especial sensibilidad. Todo esto refuerza la idea del 108 como un número que abarca diferentes dimensiones: lo físico, lo energético y lo espiritual.
Algunas interpretaciones también señalan que existen 54 sonidos en el sánscrito, y que cada uno tiene una cualidad femenina y masculina, dando como resultado 108. Aunque no es una explicación única ni universal, aporta otra forma de comprender este número como expresión de totalidad.
En la práctica de japa, se propone repetir el mantra un número suficiente de veces para que la mente pueda aquietarse y profundizar. En mantras cortos, como oṁ namaḥ śivāya, se suelen realizar 108 repeticiones, no como una regla rígida, sino como una forma de completar un ciclo y permitir que la práctica se asiente.
Más allá del número en sí, lo esencial en el japa no es llegar a una cifra exacta, sino la calidad de la repetición: la presencia, la escucha y la relación que se establece con el sonido. El mala, en este sentido, no es solo una herramienta para contar, sino un soporte que ayuda a sostener la atención y a volver, una y otra vez, al momento presente.
¿Por qué meditar con un japa mala?
Meditar con un japa te permite enfocarte en el momento presente, en el canto del mantra, en la intención de tu meditación en lugar de las repeticiones, además del contacto de tu dedo pulgar con la cuenta o pepita. El propósito es que cada vez que dedicas un espacio para meditar realices una vuelta de 108 veces. Dependiendo de tu practica puede ser una o mas vueltas.
La meditación con japa consiste en la repetición de un mantra que invoca a Īśvara, entendido en la tradición védica como el Señor o principio ordenador. Puedes comenzar con un mantra sencillo como oṁ namaḥ śivāya, oṁ namo nārāyaṇāya o oṁ gaṁ gaṇapataye namaḥ.
Es recomendable mantener el mismo mantra durante un tiempo prolongado, permitiendo que la repetición se asiente y profundice. Tradicionalmente, se habla de realizar un gran número de repeticiones —incluso hasta 100.000—, no como una exigencia rígida, sino como una forma de sostener la práctica con constancia, a menos que un maestro calificado indique un cambio.
La recitación suele ser mental, lo que favorece la concentración y permite que la mente se aquiete progresivamente ya que la mente tiende a distraerse y un pensamiento sucede uno tras otro sin que puedas controlarlo.
Practicando la meditación con japa enfocas tu mente en la repetición del mantra y con la práctica verás que tu mente se puede desenfocar pero vuelve a enfocarse pues a cada repetición sigue otra igual. Si la mente se distrae con otro pensamiento, la traes de vuelta en la siguiente repetición.
En el intervalo entre repetición y repetición puede ser que al comienzo te distraigas y surja un pensamiento. Al comienzo, antes de hacer la meditación es importante no forzar la mente y ser consciente que la mente se puede distraer una y otra vez. Lo más importante es estar atento, sin sentir culpa o frustración porque la mente se distraiga por un momento.
Debemos saber que la mente es un instrumento, karaṇa, y necesitas aprender a usarla a tu servicio.
¿Cómo usar el mālā?
El mālā es el rosario hindú. Hay muchas variedades de él, pero el más utilizado es el de 108 cuentas, tradicionalmente hecho con semillas de rudrākṣa —provenientes de un árbol que crece en la región del Himalaya— o de tulasī, una planta sagrada muy valorada en la tradición.
Más allá del material con el que esté hecho, el mālā es una herramienta que acompaña la práctica de japa, ayudando a sostener la atención a través del tacto, el ritmo y la repetición. Cada cuenta se convierte en un punto de regreso: al sonido, a la respiración y al momento presente.
Las cuentas del mālā se pasan de una en una, tomándolas con los dedos pulgar y corazón (no el índice), y se sostiene preferiblemente a la altura del corazón. Cuando se completa una vuelta, se gira el mālā en la cuenta meru y se comienza de nuevo en sentido contrario, desde la última cuenta utilizada. Tradicionalmente, se utiliza la mano derecha.
La cuenta meru no se cruza durante la práctica; señala el momento de invertir el sentido del recorrido, recordando que el japa no es una repetición automática, sino un proceso consciente.
Recuerda: hacer japa en meditación es establecer una conexión entre tú y el Señor Īśvara. Y es aparte un buen entrenamiento para mantener la mente enfocada y libre de distracciones.
«Japa es volver una y otra vez a un sonido,
hasta que la mente se aquieta
y el cuerpo empieza a escuchar.»







